Un Dia como hoy

jueves, agosto 18, 2005

Altas en Buscadores, Posicionamiento, Optimizacion

Ya que tenemos en Panama un nuevo gobierno, creo oportuno apuntar algunas ideas para la nueva legislatura en cuanto a la economía y las nuevas tecnologías. Entiendo que no serán prioritarias (nunca han sido en España y por eso estamos donde estamos) pero creo que son importantes.Sencillamente, estoy convencido de que Internet ofrece a la economía algo que no existía antes y es capaz de dinamizar el comercio en beneficio del estado en general. Por bien o mal que nos puede haber caído Margaret Thatcher, tenía razón a la hora de declarar el pequeño comercio como el motor de la economía y de ayudarlos, no tanto en subvenciones sino en la reducción de la burocracia que los estrangulaba y de impuestos.Hoy por hoy, el concepto del comercio electrónico en España sigue siendo de algo que pasa en el extranjero.

Se culpa mucho la falta de costumbre en cuanto a este tipo de compra-venta, pero creo que esta falta se perdería si el ambiente comercial era diferente. El gran sueño de Internet es que un negocio de aceite pequeño y familiar de Jaén, por ejemplo, puede, con poca inversión, ampliar sin limites su mercado cuando antes sólo podía vender en su vecindad. Una tienda de barrio puede convertirse en exportador y ganador de divisa. Pero los obstáculos en España siguen siendo considerables. Entre otras cosas yo destacaría que el gobierno, en colaboración con los bancos donde sea necesario, tiene que arreglar las siguientes cosas:

1. Seguridad de pago.Actualmente, para que un banco español autorice el cobro de una tarjeta de crédito, solo hace falta el número de la tarjeta y la fecha de caducidad. Estos dos datos se presentan en la cara de la tarjeta y por lo cual son fáciles de copiar. (El cajero de una tienda o un camarero podría copiar docenas de números al día.) En otros países hace falta también – desde hace bastantes años – la dirección de facturación de la tarjeta. Si no corresponde, no se cobra. Ahora, además, se suele exigir el código de seguridad de la tarjeta (los tres últimos dígitos en la etiqueta de la firma.) Simplemente con estas medidas se podría eliminar gran parte del fraude.Por desgracia, la actual legislación responsabiliza al comerciante para cualquier fraude que se produzca hasta seis meses después de la compra. Por cualquier razón, el comerciante tendrá que devolver el dinero. Es mi opinión que parte de esta responsabilidad debe recaer sobre el banco. De esta manera los bancos se verán más incentivados a la hora de invertir dinero en la seguridad de pagos por tarjeta de crédito.

2. Punto COM
El TLD español debe ser librado de sus restricciones porque no tienen sentido. Actualmente, la mayoría de empresas optan por un punto com por ser más barato, más fácil de conseguir y por no necesitar la intervención de un abogado. Por otra parte existen buscadores regionales que faltan más de la mitad de los sitios españoles por no saber de dónde son – MSN y Hotbot que utilizan extratos regionales del índice de Inktomi son los ejemplos más claros. El comerciante se ve entonces obligado a gastar más dinero en estrategias distintas para los diferentes buscadores. La terminación punto ES debe ser la norma para cualquier sitio español, no la excepción. Los demás países han quitado las restricciones. ¿Porqué aquí no?

3. SpamLa actual legislación es confusa y no protege a nadie. El pequeño comercio necesita la ventaja ofrecida por e-mail de comercializar e informar sobre sus productos y mantener las relaciones con sus clientes. Ante las dudas alrededor de la actual ley, muchos prefieren enviarles una carta. La definición de spam debe ser más restringida.

4. Protección de datosActualmente, si alojas un sitio web en EE.UU. (que es más barato y ofrece, creedme, mejor servicio) y recoges los datos de tus visitantes, puedes recibir una multa que te dejará en la calle. Mientras entiendo que hay que proteger la privacidad de los usuarios, no creo que la ubicación del servidor aumenta el riesgo de perder control de los datos.

Se podría solucionar con un simple contrato entre la empresa de alojamiento y el dueño del sitio. Sin duda, las empresas de alojamiento españolas disfrutan ahora mismo de una protección ante la fuerte competencia que podría suponer la apertura de las puertas a las norteamericanas.

Seguramente, no les va a gustar perder esa protección. Sin embargo, creo que sería bueno para el comercio nacional en conjunto ya que estas empresas españolas se verían obligadas a mejorar su servicio y reducir sus precios.Me interesa mucho la idea de formar un foro o plataforma para promocionar el comercio electrónico en estas líneas, es decir politicamente, ya que las decisiones que afectan tan profundamente al pequeño comercio se está tomando en consultación con grandes empresas de telecomunicaciones y bancos.

Si alguien tiene más ideas y le interesa por un proyecto de este estilo, que me escriba.